Thursday, September 4, 2014

Mate - extracto de "Más respeto que soy tu madre" por H. Casciari

«El mate no es una bebida, mis queridos lectores de otros pueblos. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En Argentina nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario que la televisión. Te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo. Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Entre mujeres charlatanas y chismosas, entre hombres serios o inmaduros. Entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y gorilas ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Este es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos o circuncisión. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. Sin nadie. No es casualidad; no es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es porque descubrió que tiene alma».

Fragmento de "Más respeto que soy tu madre", novela de Hernán Casciari



Pueden serguir a Hernán en su cuenta de Twitter.
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Tuesday, September 2, 2014

Pedirle al tiempo

El paso de los años es inevitable. Al que quiera frenar el tiempo, se va a encontrar en medio de un quilombo bárbaro, y lo único que va a hacer, es perderlo: perder el tiempo.
Asumamos el paso del tiempo, de los años, pero negociemos. Me parece injusto no poder tranzar con tan macabro y maravilloso aliado, así que hoy me pongo los pantalones de nene grande, y le canto retruco.

Al tiempo, cuando pase, le voy a pedir que me deje un regalo. Bah, en realidad, que no me deje nada... le voy a pedir que se lleve algo.
Al tiempo, cuando pase, quiero pedirle que se lleve ciertos recuerdos, algunas memorias. No quiero caer en la ligereza de borrar 'feos' recuerdos, ya que quiero conservarlos. Quiero mis angustias, mis tristezas, y cada momento que me llenó de vergüenza. Siento que los necesito, a todos y cada uno de ellos.
Al tiempo, cuando pase, le voy a pedir que se lleve cualquier recuerdo 'lindo' que pueda volver a vivir (condición importantísima en la negociación) y así poder recuperarlo luego. Quiero pedirle que se lleve 100 Años de Soledad, aquel primer beso, y la primera vez que me gustó el mate. No quiero hacer una lista, a pesar de amar las listas. Quiero que me sorprenda.
Al tiempo, cuando pase, y se haya llevado todo eso, le voy a pedir que vuelva. Sólo espero estar atento y aprovecharlo, no perderlo.

Monday, August 25, 2014

Lo hizo de nuevo, me habló de mis miedos

Lo hizo de nuevo, me habló de mis miedos. Me recordó que ahí estaban, al acecho. Ellos, chiquitos para algunos, gigantes desde mi perspectiva.
Me habló de mis miedos, los señaló, los invitó a un nuevo ataque. A debilitarme, a decirme "no podés, no vas a poder, nunca". Tantos años luchando, ahora en vano, y todo culpa de ella.

Cuando María invitó a Joaquín a sentarse, él sintió que su mundo se desmoronaba. El sudor, frío y cortante, acompañado de algunos temblores, no eran un buen augurio - sólo empeoraban la situación. Él pensaba que cualquier persona, cualquier insignificante sujeto que los vea en esta situación iba a apiadarse, rescatarlo, o al menos decirle a ella que no era el momento adecuado para tener esa charla.

Me quiero ir. ¿Por qué me está haciendo esto? ¿Por qué no me entiende? Ella sabe cuáles son mis miedos, sabe lo que significan para mí. ¿Por qué ahora? Pensé que lo nuestro funcionaba, que iba a comprender...

María tenía sus motivos, y él lo sabía, aunque no los compartiera. Ella pagó el café y las tostadas, ya que Joaquín no supo contener algunas lágrimas y se levantó antes de que la situación sea aún más patética. Desde ese día, siguieron rumbos distintos, aunque con ocasionales encuentros.

Pleuro Alterio


Mis sinceras disculpas a Agustina A, víctima del robo de las primeras 9 palabras de este texto.

Monday, July 14, 2014

Post-Mundial

Hoy puse a lavar la camiseta de Argentina, luego de un mes increíble (futbolísticamente hablando). Un poco por cábala, y un poco porque no olía tan mal, la usé en cada partido de la selección... recién hoy valió la pena ponerla en el cesto junto a la otra ropa que pide a gritos marearse en un lavarropas.
Lunes 14 de Julio del año 2014: cambiamos ansiedad y nervios por tristeza, bronca, y algún que otro festejo por conseguir el segundo puesto perdiendo dignamente frente al campeón.
Lo han dicho varios: el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes. Es un juego, son un par de muchachos, haciendo lo posible por meter la pelotita en el arco rival, mientras evitan que la misma entre en el propio. Un juego.
Pero también es cosa seria, mueve plata, y mucha. Mueve intereses. Afecta a la política (Merkel y Dilma presentes). Y por sobre todas las cosas, afecta el ánimo de la gente. Potencia lo que verdaderamente podemos llegar a ser como personas, refleja nuestro interior. Cuando los festejos se transforman en violencia, cuando estuvimos tanto tiempo 'distraídos' y por al lado pasaban los fondos buitres, las inundaciones y los conflictos en Gaza.
Me considero hincha de Argentina, por encima de ser hincha de la selección. La selección nos identifica deportivamente hablando, es parte de nuestra cultura, junto con la música, el idioma, la comida y demás costumbres. Es razonable que influencie nuestro estado de ánimo, pero no debería jamás traducirse en violencia, de ningún tipo.

Me quedo con las juntadas, las ilusiones, las alegrías, saber que Romero, Rojo y Sabella nos taparon la boca a varios. Me quedo con las euforias por el Pocho, y alguna que otra magia de Messi. Me quedo con @AleSabellaDT (de lo mejor), las fotos y videos por WhatsApp y el buen clima mientras duró.
Vimos partidazos, Costa Rica nos dejó con la boca abierta, los goles de Alemania, Holanda, y como Pirlo hace bello al fútbol. Siempre será más fácil hablar con el diario del lunes, y siempre será más fácil criticar que pensar y hacer.

Será hasta dentro de 1424 días.

Friday, June 13, 2014

El hombre inventó a dios

El corazón del hombre latió por primera vez.
Con ese latido, comenzó a sentir.
Con esos sentimientos, apareció la pasión.

El cerebro del hombre pensó por primera vez.
Con ese pensamiento, inventó la pelota.
Con la pelota, inventó el fútbol.

Fútbol y pasión inventaron el agradecimiento y la puteada.
Y el hombre tuvo que crear a dios, ya que ningún mortal era capaz de recibir tanto agradecimiento y puteada en 90 minutos.

En el mundial, nos ponemos un poco pelotudos.