Monday, October 17, 2011

Dentro de 50 años

Una gran señora, educadora, madre y abuela, me hizo llegar lo siguiente de Mex Urtizberea.
Lectura Obligada!

Dentro de cincuenta años poco va a importar cuánta gente fue a la plaza, dará lo mismo quién ganó la batalla del rating este año, serán del olvido los bailes eróticos de Nazarena Vélez, los jugadores que no entraron en la lista para el mundial de Alemania, los legisladores que armaron su monobloque, y también El Código Da Vinci.

Lo que, definitivamente, sí estará presente es aquello que se haya hecho hoy por la educación.

Dentro de cincuenta años probablemente Kirchner sea el nombre de alguna avenida en Santa Cruz, Macri sea un apellido que se lea en una placa del club Boca Juniors o del Congreso, a Carrió se la podrá ver sólo en fotos, a Ben Laden en una estampilla de correo privado de Medio Oriente y a Bush en una estatua en una plaza perdida de Texas.

Lo que sí podrá verse, en vivo y en directo, y será imposible no ver, es lo que hoy se haya hecho por la educación.

Dentro de cincuenta años usted y yo seremos un recuerdo, o un olvido, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: para ellos será este país mal educado o bien educado, según lo que hoy se haga por la educación.

Dentro de cincuenta años no quedará ni rastro del debate sobre si está bien o mal que un niño use celular, si Maradona se droga o no se droga, si María Eugenia Ritó es mejor vedette que Emilia Attias.

Lo que sí podrá encontrarse en cada rincón del país son los rastros del debate que se necesita abrir hoy sobre la educación.

Dentro de cincuenta años no será más que un número lo que se invierte ahora en seguridad, no le servirá a nadie lo que se haya gastado en campañas políticas, no será ni recuerdo qué comportamiento tuvo la Bolsa este año o a cuánto cotizaba el dólar.

Lo que sí se notará visiblemente es lo que hoy se invierta para educación.

Dentro de cincuenta años usted y yo seremos el pasado, como lo serán Kirchner y Macri, Nazarena Vélez, Carrió y el autor de El Código Da Vinci, y María Eugenia Ritó y los jugadores del Mundial, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: a ellos les tocará un presente de país educado, según lo que se haga hoy por la educación.

Y quien haga hoy algo por ella, quien muestre verdadero interés y se ponga a trabajar ahora apasionadamente para mejorarla, extenderla, financiarla, multiplicarla, quien se desvele para que llegue a todas partes, para que nadie quede afuera por razones económicas o geográficas, para que tenga calidad y que la calidad sea gratis, quien entienda que un país mal educado es un país condenado a muerte, y modifique este destino, entonces su nombre no será del olvido: dentro de cincuenta años estará presente en todos los rincones del país, será recordado con admiración y respeto.

Y no será sólo estatua, o calle, o foto, o estampilla.

Dedicado a todos los que se dedican a la silenciosa tarea de educar...

Tuesday, August 23, 2011

En el tren

En el tren la gente busca ocupar su cabeza en otra cosa que no sea el viaje. Acaso se perdió el encanto de viajar "porque si"?
Muchos miran el paisaje urbano; día a día por sus ojos pasarán imágenes de la ciudad, cómo cambia, cómo crece, cómo evoluciona (o no). No siempre prestarán atención a esto, con lo cuál las sorpresas ante un cambio evidenciado será mayor.
Alguno encuentran el paso el tiempo en la lectura, o en la música, o en la búsqueda de conciliar el sueño, aunque sea por unos minutos.

A mi me gusta ver a la gente, sus caras, cómo se relacionan o no con los demás. Me detengo cuando veo que alguien sonrie, no se, me agrada.
Si no estoy leyendo, o escribiendo boludeces como esta, creeme que te estoy mirando.

Monday, August 1, 2011

Perception

Mi viejo me compartió esto:

PERCEPTION

. . . Something To Think About . . .


THE SITUATION


In Washington, DC, at a Metro Station, on a cold January morning in 2007, this man with a violin played six Bach pieces for about 45 minutes. During that time, approximately 2,000 people went through the station, most of them on their way to work. After about 3 minutes, a middle-aged man noticed that there was a musician playing. He slowed his pace and stopped for a few seconds, and then he hurried on to meet his schedule.


About 4 minutes later:

The violinist received his first dollar. A woman threw money in the hat and, without stopping, continued to walk.


At 6 minutes:

A young man leaned against the wall to listen to him, then looked at his watch and started to walk again.


At 10 minutes:

A 3-year old boy stopped, but his mother tugged him along hurriedly. The kid stopped to look at the violinist again, but the mother pushed hard and the child continued to walk, turning his head the whole time. This action was repeated by several other children, but every parent - without exception - forced their children to move on quickly.


At 45 minutes:

The musician played continuously. Only 6 people stopped and listened for a short while. About 20 gave money but continued to walk at their normal pace. The man collected a total of $32.


After 1 hour:

He finished playing and silence took over. No one noticed and no one applauded. There was no recognition
at all.


No one knew this, but the violinist was Joshua Bell, one of the greatest musicians in the world. He played one of the most intricate pieces ever written, with a violin worth $3.5 million dollars. Two days before, Joshua Bell sold-out a theater in Boston where the seats averaged $200 each to sit and listen to him play the same music.


This is a true story. Joshua Bell, playing incognito in the D.C. Metro Station, was organized by the Washington Post as part of a social experiment aboutperception, taste and people's priorities.


This experiment raised several questions:


* In a common-place environment, at an inappropriate hour, do we perceive beauty?

* If so, do we stop to appreciate it?


* Do we recognize talent in an unexpected context?


One possible conclusion reached from this experiment could be this:

If we do not have a moment to stop and listen to one of the best musicians in the world, playing some of the finest music ever written, with one of the most beautiful instruments ever made . . .


How many other things are we missing as we rush through life?


Friday, July 29, 2011

Viento loco del norte...

Últimas horas en el paraíso. Casi sin verlo venir, me invitan a compartir una semana de esto que algunos consideramos la mejor experiencia.
No lo dudé ni un segundo, hice los arreglos pertinentes, pagué mi pasaje, y acá estoy.

Es viernes, cerramos la semana con los alumnos de la escuela 291 y entre nosotros estamos con esas caras de "y ahora?". Vi llorar de alegría a personas que hace tiempo no veía lagrimear así. Volví a compartir una misión con viejos amigos, y conocí 3 cracks (que la van a romper en los años venideros).

Queda mucho por hacer, pero las ganas están. Con voluntad y trabajo seguiremos creciendo juntos.

Gente, hagan servicio, entréguense al otro. Es lo más lindo que hay.

Monday, July 18, 2011

Reflexiones de lunes

No tengo ganas de ordenar mis ideas, aunque debería hacerlo. De todas maneras voy a arrancar diciendo que de política no entiendo mucho, y por deber cívico, algo más debería entender. Lo que si me sucede es que tanta campaña, tanta charla en los medios tanta opinión en este país de opinólogos, me confunde... Ya no se si hay que seguir a personas o a ideologías, ¿o es una mezcla? ¿Una persona puede representar una ideología? Hasta donde se, Perón murió en 1974, y al día de hoy muchos candidatos anuncian su peronismo.
El Argentino, creo yo, tiene un problema con cerrar fases (ni hablar de Maradona, del 86, y de esas cosas que pasaron hace tantos años y no podemos soltar). No digo que nos olvidemos de los golpes de estado, de los genocidios, de Juan Domingo... pero hay algo que hace que no podamos avanzar correctamente. Mil veces escuché a mi madre y otros adultos utilizar la frase "vos agradecé, que no tuviste que vivir el golpe..." o "vos porqué no sabés lo que es la inflación, que en el súper tengas que correr más rápido que la persona que actualizaba los precios". No lo dicen con muchos ánimos de enseñarte historia, suena más a que quieren mostrarte que su vida fue más dura que la tuya, y que no tenés que quejarte. También creo que uno tiene derecho a quejarse, siempre y cuando proponga una solución a su queja.
Con lo que tampoco estoy de acuerdo es que una persona haga campaña basándose en "votame, porque estoy con tal otro candidato" o "votame, porque soy el único que le puede ganar a este candidato". No está la campaña de fondo. La línea que siguen es la sombra de otra persona (casi por conveniencia) o la lucha contra el otro. ¿Y cuando se queden solos? ¿Sabrán gobernar igual?

Por otro lado (y seguro hay un nexo coordinante con lo anterior que todavía no encontré), hace poco aprendí algo en el trabajo, en medio de una puja por aumento de sueldo. Todos sabemos que la moral y la ética son algo subjetivo, para nada universal. Uno cree que se pueden marcar ciertos límites, pero las zonas grises abundan. Por ejemplo, todo el mundo dice que matar a otra persona está mal... pero ¿qué pasa si esa persona sufre una enfermedad terminal, y te pide que le des una mano para terminar el sufrimiento? ¿O si una persona está atacando a tu familia? O más interesante aún... tratá de sentarte a tomar un cafe con Bush, Obama y Hitler, a ver si ellos creen que matar a otros está bien o mal. Estos tipos lideraron países, millones de personas, y los siguieron, y los votaron.
Vamos al caso que nos compete... Un señor acá me dijo "esta empresa no tiene el mismo modelo de negocio que tu hogar, y tampoco tiene el mismo modelo de negocio que Carrefour". También aprendí que el que va a salir en desventaja es el individuo. Ni esta empresa, ni Carrefour van a perder plata.
Estas empresas gigantes y matriciales, tienen algunas particularidades:
-Quien tiene que aprobar tu aumento de sueldo, probablemente sea el que menos conoce tu trabajo. Se va a basar en comentarios de otros.
-Las empresas pueden ser tan grandes, que cuando quieras ir a patearle el culo a alguien (además de seguir un proceso burocrático extenso), no vas a saber dónde encontrarlo. Pero ellos si encuentran el tuyo muy fácil.
-Si la empresa tiene capitales y sus peces gordos en otro país, es casi imposible que entiendan la política y economía de los países donde decidieron tercerizar el negocio.
Ergo, lo que uno empieza a leer entre líneas (porque tampoco te dicen ciertas cosas en la cara) es que si querés algo que a vos te parece "justo", tenés que empezar a plantearte de nuevo tus valores éticos y morales. Por ejemplo... si vas por las vías normales, es difícil que te den un aumento. Pero si de otra empresa te hicieron una oferta laboral, y esa se las mostrás a tus jefes actuales, es muuuy probable que si te den el aumento para retenerte (si para ellos sos un buen empleado, claro).
¿Es despiadado? Si.
¿Es ético y moral? Yo creo que no, ellos creen que si.
¿Es la única salida? No.
¿Es la más fácil? Capaz.
¿Genera roces, fricciones y stress en los involucrados? Bastante...

Así que no se, fijate, bienvenidos a la lucha de lo económico, lo político y lo ético/moral.