Showing posts with label misa. Show all posts
Showing posts with label misa. Show all posts

Wednesday, February 10, 2010

Hoy escribe mi amiga Vir B

Hoy mientras escuchaba el Evangelio en Misa, la lectura me llevó la mente a pensar…

El Evangelio de hoy, era en el cual Jesús, nombra a Pedro, pescador de hombres.

Y me llevó a pensar…Como todos en algún momento somos pescadores (en realidad pensaba que egoísta el cura/la Iglesia al darle solo el enfoque orientado a la vocación sacerdotal, pero después de pensar eso pensé lo siguiente, y otras cosas más, pero se volvería eterno)

Vivimos nuestra vida, rodeados de personas. Tenemos una misión, un objetivo, que nos motiva a levantarnos día a día y luchar para alcanzarlo. Personalmente, considero que es lo más importante, por lo menos saber que caminamos hacia algún lado. No importa si el camino es el equivocado, o si cuando alcanzamos la meta, no es lo que esperábamos. El hecho de caminar hacia alguna parte (siendo conscientes que vamos hacia allá) es lo importante.

Durante nuestro camino, nos encontramos con personas como nosotros, que pueden compartir nuestras metas o no. En ese encuentro, siempre dejamos una huella en la otra persona: buenos momentos, otros no tanto, para otros quizás si seremos indiferentes… Pero… Desde el momento que nos encontramos con alguien… ¿No somos nosotros también pescadores? Está en nosotros: y no me refiero a evangelizar particularmente. Somos el reflejo de nuestros actos. Desde el simple hecho de tirar la basura en el basurero, hasta el más complejo consejo que podemos dar.

Nos quejamos del lugar donde vivimos, de quienes nos gobiernan, de todo lo que no es como queremos que sea… La pregunta es… ¿Qué hacemos nosotros para que esto sea distinto? ¿Somos pescadores que damos un ejemplo de lo bueno que queremos para nosotros, o por el afán de alcanzar nuestros objetivos no nos importa el otro?

Vivimos cada día más apresurados, al punto de que muchas veces se nos pasa por alto que la persona que tenemos al lado todos los días puede estar sufriendo y necesita un abrazo, o puede estar alegre queriendo compartir esa alegría, y simplemente no lo vemos. Pareciera que cada día compartimos menos con los demás.

Ojalá que sean más las veces que nos recuerden porque fuimos un buen ejemplo a seguir y no por lo que no nos gusta ver en el resto… Que seamos un recuerdo que pueda hacer sonreir a alguien en momentos difíciles, que alguien espere volver a repetir un encuentro, que una palabra nuestra pueda ayudar a alguien… Con dejar una huella positiva en una persona… ¡Ya cuánto hemos hecho!

¿Porqué las canciones de Misa tienen letras que llegan al corazón de manera tan simple? Esta canción me encanta….

Tienes que encender una luz aunque sea pequeña,

si ella se apaga este mundo será una tiniebla.

Tienes que arriesgarte a creer y no cerrar más tu puerta,

vale la pena su brillo aunque sea pequeña.

No permitas que la noche invada tu vida,

hay mucha belleza en vos para que esté escondida.

No le niegues a los otros tus ojos, tu amor, tu voz, tu alegría.

No te quites libertad ni borres tu sonrisa.

Tienes que atreverte a vivir de una forma distinta.

Llenarte los ojos de amor y sembrar cada día.

Y verás como cambia este mundo

cuando sin temor abras al fin tu puerta,

y mantengas prendida tu luz por pequeña que sea.

Y cuando la oscuridad te lastime muy dentro,

deja brillar tu candil que puede ser eterno.

Sólo podrás ser feliz si te atreves a amar sin medida y sin tiempo

manteniendo la llama encendida a pesar de los vientos.

Si quieres te ayudo a cuidar tu pequeña chispa,

hasta que sea llamarada que de fuerza y vida.

Hasta que tu corazón sea un signo de amor para el que camina

y seamos muchos los que tengamos la luz encendida.

Monday, December 14, 2009

Palitos!!!

El domingo, después de la lectura del Evangelio, el diácono Fernando (un groso) contó un cuento, que intentaré transcribir lo más claro y conciso posible. Existen varias versiones del mismo, pero la escencia es la misma.

Un hombre anciano estaba interesado en conocer el cielo y el infierno. Cuando le llegó la hora, pidió ir primero al infierno. Allí se encontró con una gran mesa, mucha gente sentada alrededor observando un hermoso banquete y 2 detalles le llamaron la atención. El primero, todas las personas, en vez de tener manos, tenían largos palitos chinos, tan largos que si querían agarrar la comida y llevársela a la boca no podían.
El segundo detalle fue la cara de las personas debido a esto, mucha angustía, tristeza y frustración al no poder disfrutar semejante manjar.

En este momento, el hombre pide ir al cielo, donde se encuentra con una escena exactamente igual: una gran mesa, un impecable banquete y personas con largos palitos chinos en vez de manos. La única diferencia era la cara de las personas, rebozantes de alegría. El anciano entonces entendió. En este lugar, la gente aprovechaba la larga longitud de los palitos chinos para alimentar a la persona que se encontraba enfrente.


Este cuento lo había escuchado varias veces aunque con pequeñas variantes. Este domingo por fin le saqué el mayor provecho. Entendí que el cielo y el infierno son iguales. La única diferencia la hacemos nosotros.
Cada uno de nosotros, con el servicio y la entrega, hace que una mesa sea un banquete celestial o un lugar de pena, tristeza y egoísmo.

Thursday, May 7, 2009

Miedo a preguntar

Hace un tiempo escribí lo siguiente, y hoy lo emprolijé un poco.

Me da miedo preguntarle a la gente si cree en Dios. No se porque, pero le tengo miedo a lo que puedan llegar a responder.
No me refiero a la primera respuesta, que casi seguro es un rotundo "si". Me refiero a cuando empezás a ahondar, cuando les preguntás si asisten a eventos religiosos, etcétera.

-Cuando fue la última vez que fuiste a misa?
-Eee, no se...

Preguntas como "¿crees en los milagros?" son las que empiezan a descolocar, que hacen que los interrogados se pausen inesperadamente por medio segundo, y luego respondan. Ese medio segundo es la duda, es un "¿Por qué me pregunta esto?", "¿A dónde quiere llegar?".

Sin embargo, esa duda, esa chispa inicial, es la que hace que luego reforcemos nuestra fe. O nos lleve hacia el otro lado: lo que se conoce como una crisis de fe. La indiferencia es una tercer salida, pero me gusta creer que todo diálogo produce un cambio, un cambio que te puede sacar de la indiferencia.


Viendo el resultado de la encuesta (22 votos, 13 SI - 59%, 9 NO - 40%), veo que estuvo más "parejo" de lo que creí.
Me muevo en un entorno mayoritariamente cristiano, aunque no creo en Dios como cree un cristiano. Es raro, largo, confuso, pero a mi me cierra. Y lo irónico es que conozco muchos "cristianos" que no siguen la vida de Cristo. Creen que ir a misa los domingos es suficiente.
Cristo nos llamó a misionar, a vivir como él. No a ir todos los domingos a misa.
Conozco muchos que se hacen llamar ateos, y son más cristianos que muchos de los que veo cada domingo en misa.

Ponete a pensar... ¿Creés en Dios? ¿Todos tenemos una religión distinta? ¿Hay un Dios, más de uno? ¿Ninguno?